miércoles, 23 de enero de 2013

Elaboración del vino Blanco

Como en el anterior vídeo del vino tinto, aquí os dejamos el origen del vino blanco, desde su vendimia... que lo disfrutéis!!



Consumo de vino en España


Higos al vino tinto


HIGOS AL VINO TINTO

Ingredientes para cuatro personas: 

12 higos
1 botella de vino tinto
1 palito de canela
1 trozo de corteza de naranja
1 trocito de jengibre
300 gramos de azúcar
3 cucharadas de jalea de grosella 

Tomemos doce higos de tamaño grande, no muy maduros, y dejémoslos durante toda la noche a remojo en abundante agua fría. Al día siguiente llevemos el vino a ebullición con un palito de canela, el jengibre, la piel de naranja y el azúcar. Entonces cozámoslo suavemente durante cinco minutos y después cortemos los higos en cuatro, pero sin separarlos de la base. Les agregaremos el vino y los pocharemos muy suavemente durante 15 minutos sin tapar. El vino no debe hervir. Luego lo dejaremos enfriar en la nevera y posteriormente lo serviremos.




Curso de iniciación al vino

Los días 26 de Enero, 02 y 09 de Febrero, proponemos un curso para aquellas personas que quieran iniciarse en este mundo, serán tres sábados por la mañana, de 11.00 a 13.00h, en que se trabajaran los vinos tintos, blancos y rosados respectivamente.

Empezaremos con una breve introducción a la elaboración del vino que ese día tratemos y seguiremos con una cata de siete vinos y finalizaremos con una puesta en común de las sensaciones obtenidas.

Al finalizar las tres sesiones, habrá un aperitivo de despedida. Esperamos vuestra asistencia ;)

Catas para principiantes


Fase visual
Antes de comenzar, un consejo básico "la copa nunca se coge por la parte superior", ya que afecta a la temperatura del contenido. Ésta siempre tiene que ser sujetada bien por el pie o por el tallo. Una vez conocido el primer paso, lo siguiente es identificar el color del vino. Para ello es necesario hacerlo sobre un fondo blanco y luminoso, a la altura de la cintura o sobre un folio si se está sentado, por ejemplo.

El color del vino lo que indica es la juventud o vejez de éste. En los blancos, cuanto más viejo más color, tirando los jóvenes a tonalidades verdosas. Sin embargo, en el tinto es justo al contrario. Cuánto más claro más años tiene. Otro detalle a tener en cuenta en esta fase es la lágrima, resultado que se obtiene tras agitar la copa en círculos. Esa lágrima que cae es el indicador de suavidad y representa el alcohol del caldo según su forma y fluidez. Un alcohol que "no se tiene que notar".


Fase olfativa


En este punto el olfato toma el protagonismo. Los olores se pueden percibir de manera directa en reposo o agitando la copa. Otra manera es la retronasal o indirecta, entre la boca y la nariz. En este punto se identifica si el vino tiene una intensidad baja, media o alta. Además de su carácter, que puede ser frutal, floral, vegetal, especiado...Pero la parte más importante es identificar los aromas. Momento en el que juega una parte importante la memoria. Existen multitud de posibilidades, aromas animales, salinos, madera de las barricas y sus componentes, químicos, especiado a mostaza, vainilla o pimienta, flores como el jazmín o la rosa, frutas tropicales, balsámicos como el regaliz o el pino. Y así un largo etcétera.Como al principio esta parte no resulta sencilla y lo que abundan son las dudas, un truco es romper el seno del vino. Para ello la copa se sostiene con una mano y con la otra se tapa la boca. Posteriormente se agita con fuerza y al destaparla se huele rápidamente. Y todo esto sin olvidar la naturalidad al transmitir las sensaciones que proporciona la cata,"codificar el lenguaje es salir del paso".Una actitud pretenciosa en ocasiones que no interesa a la hora de aprender.


Fase gustativa

Última y quizás el momento más esperado. En la fase gustativa el vino es introducido en la boca donde las papilas gustativas de la lengua perciben otra serie de señales distintivas como son los sabores. Estos pueden ser ácidos, salados, dulces o amargos. Una reacción instintiva puede ser la de calificar un vino de "fuerte", palabra prohibida en una cata según coinciden ambos expertos.

Muy importante es también la evolución, equilibrio, post-gusto agradable o desagradable e impresión final que un caldo produce en esta etapa. Para conseguir sacar el aroma en boca, el vino se degusta de dos maneras, con la boca cerrada o semiabierta. A continuación se escupe. o no. Y si el exceso de cata altera los sentidos "pues estamos bloqueados".

De viaje...

Y para quienes les gusta viajar junto con su pasión, facilitamos un enlace que os ayudará a encontrar el destino deseado:              


 http://www.viajerosdelvino.com/






Elaboración del vino tinto

Hola vino-maníacos!! Aquí os dejamos un vídeo muy entretenido para que empecéis a introduciros en el mundo de la elaboración del vino, ya os iremos poniendo más para que sepáis todos el proceso de su elaboración! Disfrutadlo! ;)





miércoles, 16 de enero de 2013

La historia del vino

Seguro que a nadie le sorprende si afirmamos que la tradición en la elaboración y degustación de los vinosse remonta a varios miles de años atrás, existiendo restos arqueológicos, pictóricos y referencias bibliográficas de que ya nuestros antepasados conocían y disfrutaban el resultado de fermentar el fruto de la viña, habiendo sobrevivido todas esas tradiciones hasta nuestros días. Radicado en el área Mediterránea, zona autóctona del arbusto de la vid a partir de la cual se fue extendiendo a otros territorios que poseían una climatología y terreno similar, el origen de la producción del vino tuvo lugar en la región del Cáucaso, lo que actualmente sería Turquía y Georgia, aunque tampoco existe una referencia clara con la que poder afirmar una zona geográfica concreta como punto de partida para el cultivo de la vid con el objetivo de fermentarla y producir vino.
Aunque existen restos arqueológicos con pruebas del cultivo de la vid así como restos químicos de su fermentación, la historia de los vinos no ofrece claras referencias a esta tradición hasta la época de los egipcios, donde se han encontrado grabados en tumbas de faraones que ejemplifican el pisado de la uva como primer paso en la obtención de vino. Y fruto de la tradición comerciante de este pueblo, así como de otros coetáneos de la región Mediterránea, como los Fenicios, el vino y su producción se extiende por otras civilizaciones donde conseguirá enraizar hasta los niveles más profundos, formando parte de la cultura, costumbres y tradiciones de todos aquellos pueblos. Griegos, Romanos, Visigodos… Tras la caída de estos grandes imperios la producción de vino acabó recalando en las manos de monjes y abades cristianos que, al abrigo de los monasterios y de sus tierras anexas a cada uno de ellos, mantuvieron el cultivo de la vid con fines vinícolas, forjándose las primeras denominaciones de origen y resguardando el legado cultural de la producción de vinos en las bodegas de este tipo de edificaciones religiosas.

A partir del siglo XVII en adelante, ya considerada como una época moderna en lo que a producción, conservación y transporte de vino se refiere, es cuando surgen los cambios y revoluciones que dotarán a este producto de su sabor y detalles característicos. La utilización de botellas de vidrio alargadas y protegidas en su obertura por un tapón de corcho que ayudará a la conservación del contenido aparte de darle el aroma y sabor que le representa. También el empleo mayoritario del dióxido de sulfuro en las barricas como conservante alargando la vida los vinos o la creación de zonas vitivinícolas de denominación protegida, lo que dará total garantía de la calidad, sabor y cuerpo del vino que actualmente consumimos.